Duke Ellington en el Cotton Club. El Duke y el Conde. Los tiempos dos y cuatro del compás 4x4 sustituyen como tiempos fuertes al uno-tres de la música clásica. El contrabajo empieza a ser pieza clave para que la orquesta camine: el walking. El saxo roba protagonismo al clarinete y la trompeta. Las emisoras radiofónicas reparten los éxitos musicales entre las costas este y oeste. Coleman Hawkins, Lester Young, Cozy Cole, Fats Waller, Billie Holiday...
El Swing es un estilo de jazz eminentemente orquestal, influido por la música de origen europeo y que se caracterizó por aportar al jazz una serie de innovaciones conceptuales importantes:
- Incrementa el número de miembros de las bandas de hot, mediante la duplicación de instrumentos.
- Establece una fijación rítmica derivada de la pérdida del concepto de rítmica global, propio del hot, y, por tanto, de la polirritmia. En el Swing, la batería es el único instrumento con una función totalmente rítmica, lo que le confiere una relevancia especial en cuanto motor de toda la banda.
- Valoriza los temas melódicos, tanto por la predominancia de pasajes straight, como por la irrupción de los arreglistas. Se sustituye el concepto polifónico horizontal por una armonización vertical.
- Establece una estructura invariable de las piezas, fijándose rígidamente el lugar y duración de las improvisaciones y regulándose mecánicamente la relación entre las partes.
- Utiliza, como recurso de tensión, el Riff, frase corta repetida varias veces, con crescendo final. Por el contrario, se suprimen elementos típicos del hot, como los Breaks y Stop times.
- Consolida la utilización de los registros altos de los instrumentos, con preferencia sobre los bajos e, incluso, los medios, lo que condiciona el resultado sonoro del conjunto, separándolo tímbricamente de la opacidad típica del hot.





