Monkayo, arte y producción

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Feb 09th
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Portada Reflexiones A modo de cháchara 1978 Los dioses se van, los enrabietados restan

1978 Los dioses se van, los enrabietados restan

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Probablemente la década de los setenta se explique mejor anticipando 2 ó 3 años tanto su inicio como su clausura. Es obvio que Mayo del 68 se presenta como una fecha -  referencia en el devenir de la sociedad del siglo XX. El conjunto de inquietudes, reivindicaciones y  la necesidad de renovación, expresadas durante décadas, en modo artístico, por escritores, músicos etc., se aglutina, precipita, y manifiesta en el “mes cercano a abril” de 1968  en el escenario más representativo: la calle.
Arte y sociedad se realimentan añadiendo piezas al puzzle llamado historia.
El jazz, considerado la gran revolución musical del siglo, pierde en 1967 a John Coltrane. Desde los cantos de los esclavos al blues de Bessie Smith, la sonrisa de Satchmo entre improvisación vocal o solo de trompeta, el swing de las  big-band , el be-bop con sus solistas virtuosos, y la madura expresión del jazz en los 50 con los clubes abarrotados para escuchar la música de Miles, Clifford, Monk, …..Mingus y los derechos civiles, algunos de ellos concedidos en la década siguiente por L.B.Johnson!!!, se llega   al fre-jazz y la ultima etapa de la vida de Coltrane; el jazz vuelve la  la mirada a la madre Africa, al tiempo que universaliza  y enriquece su sonido con elementos del folclore de todos las latitudes.
Se ha cerrado un ciclo, está casi todo dicho y podríamos llamar post-jazz a la música moderna derivada del compendio de músicas afroamericanas a partir de la muerte deColtrane.
Art Ensamble Of Chicago, las innovadoras propuestas de Davis, Hancock, Shorter,Zawinul,…..van mostrando los nuevos aires del jazz. Europa es co-protagonista social y cultural de esta renovación. Italia es un hervidero de iniciativas en las que se integran el jazz, el Mediterráneo, la curiosidad por el folclore, venga de donde venga,  y el interés por la evolución del pensamiento a lo largo del siglo XX. Portugal e Italia encuentran un puente directo tras la revolución de los claveles. España está en otro envite; a pesar de ello surgen, sobre todo en  Cataluña y Andalucía,  propuestas cuyos autores no imaginan como, a finales de la década, la llamada movida madrileña encumbrará a personajillos de poca monta (hubo alguna honrosa excepción), acabando por despistar al personal.
Un optimismo casi hipnótico revolotea por los masivos festivales hippies al aire libre, a finales de los 60, escaparate de un mundo en el que el jazz encuentra nuevos aliados dentro y fuera de su tradición; los grandes escenarios acogen a estrellas del rock latino, del blues, del jazz, mientras la esperanza de un mundo que parece renovarse, propicia la sensación de que cada individuo va a tomar las riendas de su propio protagonismo. Como agua-fiestas acude el poeta Peter Sinfield –King Crimson  “Epitaph,march for no reason and tomorrow and tomorrow” en 1969 advirtiéndonos que “el hado de todo hombre está en manos de los locos”. El entramado sonoro del L.P. “En la corte del Rey Carmesí” se puede considerar un excelente punto de partida para lo que se etiquetará como rock sinfónico; es también la primera gran etapa  de un largo proceso ideológico(casi siempre revolucionario) y musical que dirige Robert Fripp, después de “Giles, Giles & Fripp”
Nueve años mas tarde se edita el disco disco de Area “1978-gli dei se ne vanno, gli arrabbiati restano”. Tanto el título como el contenido del disco invitan a la imagen del epitafio dedicado a una época, nacida nueve o diez años atrás. Se cierra también un largo capítulo llamado Cramps (sello discográfico ligado a la vanguardia italiana en los setenta y en claro declive) y es la C.G.D. la discográfica que edita el octavo vinilo de “Area”.La experimentación, la maestría, y la capacidad tanto creadora como expresiva de los componentes del grupo, queda, en algunos momentos, empañada por la utilización inadecuada de las “máquinas” del estudio de grabación ; pero lo verdaderamente importante es la visión que, tanto musical como de ideas, nos ofrece este “octavo pasajero” en la discografía del grupo que mejor representa la vanguardia musical italiana de los años 70. “1978 gli dei……” es lo que hoy llamaríamos un disco-libro; Demetrio  Stratos, Patrizio Fariselli, Ares Tavolazzi y Giulio Capiozzo (leer sus  biografías sería de gran utilidad para entender la década que nos ocupa), nos ofrecen en las canciones y los textos asociados a cada una de ellas, algunas claves esenciales para la comprensión tanto de los 70 como de    aspectos  fundamentales de la sociedad actual. El pesimismo expresado por  Sinfield en “Epitaph ….”en 1969, parece alargar su sombra hasta este disco de Area titulado “los dioses se van, los enrabietados restan, 1978”; la  marcha hacia la sinrazón que se preconizada en la “Corte del rey carmesí” se hace patente en “1978”, donde se nos advierte del mes cercano a Abril : “ El atardecer trágico de todas las revoluciones imposibles ha deshecho el último abrazo de los revolucionarios/amantes; una época se ha cerrado para siempre”. Con un mas que matizado optimismo, concluye el texto: “nosotros no somos los herederos de ninguno, es necesario recomenzar todo desde el principio”
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